30 de diciembre de 2010

Resumen

Ahora las montañas tienen nieve, no toda la que quisiera, pero por lo menos se ven blancas. Con estas condiciones el cuerpo me pide deslizar, pero añoro las buenas vueltas sobre el biciclo. Por eso, a modo de recordatorio haré un resumen con las instantáneas de las rutas que más me estimulan.

 En Briancón, subiendo al col de Moussieres

La Grave no solo es el paraiso para el esquí freeride. 

Senderos complejos

Porteo al monte Thabor 

Ultimos metros a la cima del Thabor. 

Panorámica hacia la Barre de Ecrins y La Meige a 3200 metros.

Roncal, paraiso para la bici 

Ampliando horizontes por el Valle de Tena

El pez sale del agua

Porteano en el Balcón Sur de Chamonix 

Espectacular entorno del Lago Bohing en Eslovenia

Planina Visevnic

Según dijeron los habitantes nadie antes había pasado en bici. 

Lago de Bled 

Monte Triglav al fondo

Bonita ruta con buenas vistas en los Alpes Julianos 

Sendero con vistas al Perdiguero. 

Luchando con los bloques 

Remontando en buena compañía.

 Tremenda bajada

 Cientos de curvas enlazadas

Terreno duro entre ibones
Porteando

Descenso complicado con rocas de granito mojado

Losas en Guara 

Salto de Agua

El prepirineo

Sendero costero

Un deseo...que la costa continúe así.

Camino viejo.

En busca del paso a Bucuesa

Peñas de Aia desde Etxalar
Esto podría ser una escueta selección de rutas realizadas durante el año...esperomos que el 2011 sea igual de productivo.

27 de diciembre de 2010

Bianditz

La mañana del día de navidté suele ser atípic con mala sensación pour le atracón et le dormitacion du le nuitbuen...hoy me he levantado sabiendo francés, que juerga!

Por eso lo mejor es dejar la pereza junto al montón de regalos que trajeron los gordos Olentzero y Lady Gaga vestida de rojo y blanco, para dar un paseo que deje paso a la siguiente comilona. Más nos valdría hacer algo más productivo que dar de sí el higado y estómago.



Así que a media mañana fuí a llevar el regalo que había dejado alguien para mi media langosta...era un beso gordo y una bolsa con la ropa de bici. Quizá la ropa la haya puesto yo bajo el calcetín, pero una mentirijilla inocente quizá engañe al "bicho" para ciclar un rato.



Además el día era radiante...fresco pero radiante. Este punto también lo obié para no desanimar al personal, aunque la gran cantidad de capas que sugerí que se vistiera daban a entender que a la playa no ibamos.



Como había nieve en las cimas, y la cosa hoy tampoco estaba para esquís, qué mejor que subir y ver las vistas de la costa desde Bianditz.



No había ni un alma.



El bosque estaba espectacular con el suelo con una finísima capa de nieve.



Sólamente vimos algún caballo despistado que no se había enterado de que habían puesto ya el belén de la plaza Gipuzkoa.



A mediodía en diciembre las sombras son larguisimas.



De vuelta al coche que dejamos en Zaria completamos un bucle muy majo que nos dejó con la miel en los labios...ya se, ya seeee!!! Que a "bicho" no gustar miel...pues lo cambio por cordero al chilindrón en los labios.




Aralar

Este comienzo del invierno está siendo poco propicio para el deslizamiento y aunque el pronóstico parecía  favorable para acercarse al pirineo para disfrutar de la nieve recién caida, el viento hizo cambiar de planes...y es que ¡LA COSA NO ESTA PARA ESQUIS!

El día 24 la grupetta naburra se inclinaba por acercarse a tierras de secano, pero teniendo a mano nieve cerca de casa era una pena no disfrutarla. Además yo todavía no había hecho esa bajada por Albardal.

El plan no era malo...y se ve que los asiduos a esta vuelta "mañanera" lo tenían bien estudiado: Subida por pista desde el pueblo ese del fiera del estrit-baik, como era, hmmm ah si, Huarte Makaskil. Pero como subir por nieve, con lo que cuesta? Tranquilo que siempre sube algún flipao del 4x4 por la pista y es pan comido. Comida, ¿que llevamos? Respuesta contundente: NADA porque arriba el la hospedería tomaremos un caldo unos huevos y bla bla bla...cojonudo pues, esto es organizanda!



Hace fresco, unos 0ºC y a 100 metros de subida se comienza a pisar nieve...a los 150 sobra la chaqueta, a los 200 el pantalón y a los 250 el resto!!! Joño entre sudada y pedalada no nos habíamos fijado que los flipados del pueblo todavía no se han percatado de que hay nieve.



Poco después parada para analizar situación: Sin huellas de flipados, con más de 20cm de esa mierda blanca que pisamos, unos trastos de bici que arrastran nieve como si la tuviesemos que llevar al pirineo y 8km por delante hasta la hospedería, la cosa no pinta bien.



Pero pensando en que los flipados estarían al llegar nos animamos a proseguir abriendo huella poco a poco. Anda que no soy cabezón ni nada...como para retirarnos está la cosa!



La verdad es que sólamente por la paz que reinaba, merecía la pena estar allí.



Entre 6 , los relevos facilitaban el trabajo.



En los últimos dos kilómetros se escucha algo...Ehhhhh un flipaaaooo!!! no quiero pensar lo que dirían de nosotros, jeje. Pero la verdad es que con huella se sube muy bien a pesar de que la ventisca se tornaba cada vez más desagradable.



Al llegar arriba la verdad es que ya hace hambre por lo que el caldo entrará de lujo y qué decir de los huevos, pero...¡OH SORPRESA!, no, no estaba ahí mi tia Mikaela, sino que el bar estaba sin un alma, JA...huevos con caldo, y una mierda!



Sudados como pollos, con más frio que fresco, sin comida...eso había que arreglarlo y puesto que todas las puertas de la hospedería estaban abiertas, me fuí de investiganda, que es lo mio. Eso parecía la casa del resplandor...JACK, no me jodas ehhh! En los garajes había maderas, periódicos, alguien tenía mechero...joño, un fueguito! Menos mal que no hice caso y subí un trozo de tortilla de patata, plátano y mandarinas. Secar todo, vestirse, foto haciendo el idiota y ala, pa'bajo.



Los enanos del bosque os felicitan la navidad haciendo el gili...



La cosa comenzaba complicada por la cantidad de nieve y la falta de costumbre a descender en esas condiciones.



Pero según se perdía altura, el espesor de nieve disminuia el goce aumentaba.



Hay tramos que en seco son prácticamente imposibles y hoy un juego de niños.



Elfos del bosque.



Aunque alguno de cerca da miedo.

Al final quedó una ruta muy apañada que habrá que repetir cuando el camino esté más pisado. Ya estoy deseando volver a liarla con la bici.


21 de diciembre de 2010

Petruso

Hay días que las condiciones de la nieve no son extrairdinarias, pero siempre hay algún rincón donde se pueden sacar unos giros y disfrutar de la compañía de buena gente.


Al no disponer de mucho tiempo optamos por una paseo con la zona del Puerto Viejo de Sallent partiendo del aparcamiento de Portalet.


Un descanso para disfrutar del buen día.


Primeros pasos con la nieve justa.


La campana de Aneu al fondo.


La grupetta se estira en las laderas más pinas.


Bonita silueta presenta el Lurien.


Llegando a la cima del Pico Petrusos las vistas se amplían. Las pistas de Formigal quedan pequeñas en cuanto foqueas unos metros.


Ventisquero

En la cima observando el pico y el vértice de Anayet.


Elegante grupo con el Midí a sus espaldas aguanta el fuerte viento.


Bajando algún paño de nieve fresca encontramos.


Nieve Dura


Nuestro último invento para el freeride...Helicóptero portatil!!!


13 de diciembre de 2010

Jaizkibel

Paseo por la costa Gipuzkoana un buen día de Diciembre.


El GR-121 ha sido modificado, transformado y civilizado de una manera excesivamente agresiva perdiendo la esencia del monte.



Es una pena que se haya puesto de moda el urbanizar la naturaleza erosionando con maquinaria un entorno único como Jaizkibel.



Pero como todo es susceptible de empeorar, la sombra del puerto exterior de Pasajes acecha. Una muestra de las heridas provocadas en el sendero.



2 de octubre de 2010

Petretxema

Desde la primavera tenía en mente el trazar una ruta circular que incluyera la ascensión al Petretxema, pico importante situado en la frontera entre Huesca y Navarra. Pero al estudiar los pasos entre los valles me encontraba siempre con el mismo problema de los desniveles brutales para remontar.

Tras una primera incursión de Txapu por la zona parece que la mejor manera de pasar de Zuriza a Guarrinza es por el collado de Petraficha. Así que se plantea salir de Zuriza y llegar a Guarrinza por el citado collado. Desde ahí, al ibón de Atxerito, Bordas de Lecun, Porteo al collado de Petretxema y bajada a Linza. Así sobre mapas es sencillisimo. Los datos que se pueden extraer del trazado son 34 kilometros y unos 2000 metros de desnivel. Visto así no es nada del otro mundo pero hay que matizar que el 90 % de las subida se hace en menos de 7 kilómetros, obteniendo la conclusión de que hay que portear bastante.

Ahora solo falta encontrar el día perfecto y la compañía para esta empresa. Unas llamadas la semana previa y dos valientes...el de Laviano y Decartón. Uno lo conozco y sé que responderá pero alguien de cartón pienso que no aguantará y se lo llevará el viento en los dominios de la osa Camille. Hay que madrugar para aprovechar las primeras luces por lo que pudiera ocurrir, así que paso noche en la furgo en un campo cerca de Zuriza con el acompañamiento de los cencerros de las vacas de la zona.



A las 7.30 aparecen los supertacañones puntuales como un reloj sucio suizo. Y les ofrezco un desayuno porque en importante comer bien para darle a la manivela. Conozco a la figura de cartón, que así a primera vista se le ve con buena planta. El amanecer  da pistas de lo que será el día...las nubes onduladas dicen que soplará viento y su color fuego que no lloverá...



A las 8.30 estamos dando los primeros pedales por una pista que deja calentar las piernas pero tras apenas 2 kilómetros tomamos un desvío para seguir el GR-11. El sendero es complicado y pendiente pero a ratos se deja trabajar y desde la parte media la ciclabilidad es buena. De todas formas hay que puntualizar que es preferible subir más tiempo por pista y enlazar con la Gran Ruta pirenaica más arriba cruzando por un bosque.



Luchando en la parte final de la subida al ibón de Atxerito.

El viento durante la subida es incómodo pero se soporta si bien en el collado de Petraficha se torna violento ya que el balcón queda más expuesto. Tanto el de Laviano como el de cartón han subido como titanes.Buscamos refugio y nos alimentamos para disfrutar de la bajada. Esta comienza complicada pero tras pasar el cierre del valle pasa a ser una senda estrecha pero bien definida. Bajada facil que deja libertad para recrearse con el paisaje.


Ibón de Atxerito

Ya en Guarrinza la temperatura es sofocante y el viento más llevadero. Agua, algo de comida ligera y un vistazo a nuestro siguiente destino...ibón de Atxerito que no se ve y que está 600 metros más arriba. De porteo casi todo...cuando Juls lea esto se descojonará...5% ciclable.



Se aprecia la última subida con mil Zetas bajo el Petretxema.

Llegando al ibón, se puede pedalear, con permiso del viento que se empeña en descabalgarnos de nuestars monturas. El paraje es precioso y el aire despeja las ideas y le da ese ambiente pirenaico que te deja helado. Todavía nos queda remontar otros 200 metros hasta la divisoria donde ahí deja de ser viento para denominarse huracán. y no es broma ya que es dificil entenderse a más de un metro de distancia. Esta segunda subida ha pasado más factura a los cuerpos pero físicamente todavía estamos los 3 perfectos.

Para guarecernos de la brisa marina decidimos perder altura cuanto antes para comer en el Lac d'Ansabere...coño, uno pasa a la france y ya sabe francaise...pues nada, todará durante un rato hablar en plan finolis y con morros de estar besando.


Allez Allez,  fromage, garbure, cassouletes, manchons de cannard y de postre PISTASH AU XOCOLÁ!!! Todavía queda trabajo de bajada así que apuntamos a las cabañas de Ansabere y en media horita de bajada buenísisima llegamos a lo que iba a ser la subida del día. El collado se intuía en el infinito y realmente allí estaba, casi 600 metros nos separaba de el en un canchal enorme que nos hace enanos. Echo un cálculo y pienso que nos costará hora y media alcanzarlo, así que no hay tiempo que perder porque el sol se está mediendo detrás del Atxerito. Cogemos agua, cargamos las bicis sobre nuestros hombros y como las cosas son peores de pensar que de hacer nos ponemos a caminar.


Enlazamos innumerables Zetas con la única visión de las piedras y el camino ya que la bici nos limita los movimientos y la visión. Eso si, al desmontarnos la bici de la mochila se disfruta más de las vistas de las Agujas de Ansabere que desde nuestra posición parece que se nos vienen encima.


Ascendiendo al collado de Petrechema custodiados por las Agujas de Ansabere.

El ritmo de subida es lento pero continuo y los 3 circulamos muy parejos sin hacer ni medio alarde de superioridad. El hacer un exceso en esta subida tras 10 horas de ruta puede suponer la diferencia entre disfrutar de la última bajada o acabar derrotado. Cuando llegamos al collado comprobamos que sólo nos ha costado 59 minutos llegar...no lo creíamos ya que desde abajo parecía imposible llegar tan rápido.

Ahora había varias posibilidades: A) Subir a la punta del Petretxema...esta ni se plantea, existe pero ni se penciona primero porque es tardísimo, segundo porque el viento en la arista cimera será peligroso y tercero porque las fuerzas no sobran. B) Bajar por donde tenía planteado y que me aconsejó Txapu. C) Bajar por las Foyas del Ingeniero, que aconsejó Decartón y que tenía buenísima pinta. Además esta parecía más directa.



Ultima bajada del día por las Foyas del Ingeniero con el Txamantxoia al frente.

Fue todo un acierto ya que la calidad del sendero era perfecta con pasos muy técnicos y un agarre en la caliza espectacular. Enfilamos para abajo y los pasos malos aparecen  y los salvamos como si se tratase de un videojuego extremadamente real. Zonas de escalones, canchales, sendas colgadas...sin duda una de las mejores bajadas que he hecho.

Al final la ruta ha salido redonda sin percances ni caidas ni roturas de bici cosa anormal en estos terrenos de alta montaña. Una gozada la compañía incluso de un muñeco de cartón que al final resultó las un oso de la zona.

Agardezco las fotos a Decartón ya que en esta ocasión mi cámara tenía una boda en Denia...seguro que no retrató nada tan bonito como lo que aquí se muestra. Ni la novia...con todos mis respetos.